SANTA ANA MAYA.- Toda una ruta de colectivos piratas, que ya sentaron sus reales en este municipio, se burlaron de la Comisión Coordinadora del Transporte, pues al siguiente día de que fueron remitidos al corralón, volvieron a trabajar como si nada hubiera pasado.
Sí, la COCOTRA armó todo un operativo para sancionar a la Ruta Verde, en la cual sus 15 unidades carecen de concesiones y fueron autorizadas para prestar el servicio por parte del Ayuntamiento.
Lo que en un inicio comenzó con seis unidades para prestar el servicio de transporte colectivo a las comunidades aledañas de Santa Ana Maya, ahora ya son 15 vehículos, los cuales a plena luz del día y frente a la policía actúan impunemente.
Visitamos el municipio y grande fue nuestra sorpresa de que la Ruta Verde seguía prestando el servicio.
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Y es que ya se van a cumplir 7 años de esta ilegalidad. El Ayuntamiento autorizó esta ilegalidad e ignoró por completo la Ley de Transporte del Estado. Los favores políticos del alcalde de aquel entonces tuvieron que pagarlos con la otorgación de “permisos municipales”, para prestar el servicio de transporte público en esta localidad.
Entonces se registró una invasión de rutas, pues las que estaban operando con toda la normalidad cumplida, se encontraron con una competencia desleal.
La empresa transportista Cuenca del Cuitzeo venía operando con sus unidades las diversas rutas hacia las comunidades de la cabecera municipal, sin embargo, nada pudieron hacer ante la decisión del Ayuntamiento de crear una nueva organización de colectivo sin cumplir con los requisitos de ley.
La complacencia con la Ruta Verde en Santa Ana Maya es a todas luces evidente:
a una cuadra del centro de la ciudad ya cuenta con una base establecida. Observamos como una fila de seis colectivos estaban formados esperando el arribo de los pasajeros.
Incluso todos los colectivos portan en su parabrisas posterior la leyenda de Instituto Michoacano del Transporte, organización surgida en tiempos de Leonel Godoy Rangel e impulsada por Fernando Orozco,
dirigente de la Ruta Gris de Morelia.
Ahora ese instituto parece que ya no existe, pues al término del periodo de gobierno del mencionado personaje, ya no han registrado actividad, por lo que se presume que desapareció o de plano era fantasma.
Nuestro recorrido partió de Morelia y al llegar al municipio de Santanamaya fue evidente la presencia de las unidades de la
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Ruta Verde; la competencia es desleal pues los pesados y lentos camiones se ven constantemente rebasados en la carretera por las combis de la Ruta Verde.
Todas las unidades de esta Ruta Verde portan placas particulares; está debidamente pintadas como transporte público, pero no tienen concesión, por lo que tampoco cuentan con el seguro de viajero, como se les exige a los concesionados. Esto es muy grave, pues al ocurrir un accidente, los pasajeros están desprotegidos y no hay forma de que les reparen el daño físico.
La Ruta Verde ya invadió todo el municipio de Santa Ana Maya y presta el servicio a las comunidades de El Puerto, El Toronjo, Cuiriceo, Guacao, La Lobera, entre otras.
Hace tres años realizamos el mismo reportaje. Y al visitar este poblado encontramos las mismas camionetas piratas, pero con modelos muy atrasados. Ahora lucen ya camionetas de reciente modelo, más nuevas.
Ante este panorama de ilegalidad, los transportistas concesionados afirman que ellos pueden hacer lo mismo e introducir vehículos piratas, pero saben que se estarían haciendo daño así mismos, pues saturarían el servicio.
LA COCOTRA INTERVIENE, PERO SE BURLAN DE ELLA LOS PIRATAS
Ante el evidente estado de ilegalidad de la Ruta Verde, la COCOTRA hace un mes realizó un amplio operativo para detener a la mayoría de las unidades y lo logró. Más de 10 vehículos piratas fueron a parar al corralón oficial.
Los que se salvaron corrieron a esconder en sus casas las combis.
Pero cuál sería la sorpresa de todos que al día siguiente, todas las combis de la Ruta Verde decomisadas, entraron al pueblo en caravana y haciendo funcionar su claxon para anunciar que estaban de vuelta y que seguirían prestando el servicio. Y así lo hicieron.
A la semana siguiente, la COCOTRA se dio cuenta de que no había pasado nada y que la ilegalidad de la Ruta Verde seguía vigente, por lo que orquestó otro operativo, pero la sorprendieron pues cuando llegó a la cabecera municipal ya todos los miembros de la Ruta Verde estaban escondidos.
Alguien les avisó a tiempo y evitaron ser sancionados. Además de contar con la complicidad de la Policía Municipal, pues no son molestados ni revisados tanto en su documentación, como en las condiciones de las unidades.
Otra ilegalidad y con toda la intención de perjudicar a los transportistas concesionados, la Ruta Verde estableció su tarifa en cinco pesos.
Los transportistas locales respondieron con la misma medida, pero sólo aguantaron seis meses, pues cuando se desataron los continuos aumentos a la gasolina ya no sacaban ganancias y estuvieron sacrificando el mantenimiento de sus unidades.
Ahora la problemática está más grave, pues como la Ruta Verde ya cumplió más de seis años de existencia, pues saben que cuentan con el apoyo de las autoridades municipales y han incrementado poco a poco su parque vehicular, pasaron de seis a 16 unidades.
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Los concesionarios afectados afirman que incluso algunas de ellas no tienen ni siquiera el permiso del Ayuntamiento, pues el Gobierno del Estado ya le llamó la atención, por carecer de facultades para expedir ese tipo de autorizaciones. Pero los transportistas piratas están aumentando por su parte los vehículos en las rutas hacia las comunidades.
La competencia no puede ser más desleal y ventajosa: mientras son cinco unidades de la empresa Cuenca de Cuitzeo que prestan el servicio a las comunidades de Santa Ana Maya, los piratas ya son 16.
Cuando uno recorre Michoacán y observa este tipo de situaciones, concluye que el Estado de Derecho es una falacia y que puede más la impunidad, ante los inútiles esfuerzos por imponer el orden y la justicia.















