Compartir

Galaxia Política

*Una reunión tripartita sin confirmar y sin negar

*La encrucijada: entrega o extracción de Rocha

POR JESÚS MICHEL NARVÁEZ

A toro pasado, es fácil decir que el matador no estuvo en su día y que perdió la oportunidad de doblegar al burel para sacar los pases de izquierda, cambio de mano y a la derecha.

Esto pasa ahora con Rubén Rocha Moya. Estuvo en el coso y no enfrentó los bueyes, sino que negoció con ellos. Su ambición por ser el desgobernador de Sinaloa lo llevó a ser parte de la delincuencia organizada de la que no pudo separarse en los cuatro años y medio que lleva al frente del poder ejecutivo estatal.

Solicitó licencia y con ello busa expiar sus culpas. Nada fácil de alcanzar. El viernes, se dice y nadie confirma y tampoco desmiente, hubo reunión tripartita en La Chingada. Por lo que siguió, parecería ratificarse la versión. Quizá Rubén Rocha Mota no sea relevado de sus pecados, pero sí podrá seguir, mientras sea protegido, gracias a la “bendición” del “líder” indiscutible. El que ordena y todos obedecen.

Por ello es oportuno tratar de recapitular este episodio de la política mexicana que ha puesto en una crisis política como no se ha registrado otra en las últimas cinco décadas.

Ante la “duda” expresada por Roberto Velasco, el novel secretario de Relaciones Exteriores, replicada por el vocero de la Fiscalía General de la República, Ulises Lara y ratificada por la presidenta Sheinbaum, vale la pena entender y escuchar el proverbio “vox populi, vox Dei”, cuya traducción del latín al castellano es literalmente «la voz del pueblo es la voz de Dios».

No son las acusaciones que provengan de un fiscal y del gerente de la DEA. Es la vox populi de Sinaloa y más allá de sus fronteras. Desdeñar los delitos que le son atribuidos al gobernador Rocha Moya y taparse con el paraguas del Derecho Internacional, es jugar a la inocencia. Los poderosos rebasan los límites jurídicos y baste apuntar la extracción de Nicolás Maduro y el cierre del estrecho de Ormuz.

En el primer caso, ampliamente conocido, desde meses atrás Donald Trump inició la cacería del venezolano mediante destrucción de lanchas rápidas que presuntamente trasladaban drogas desde Venezuela para introducirlas a Estados Unidos. A la fecha se reconocen 12 ataques quirúrgicos de los marinos.

Los destructores y hasta el portaviones posicionados en aguas internacionales -lo que haría aceptar el respeto al derecho internacional- pero cercanos a Caracas, impidieron el ingreso y la salida de barcos cargueros llenos de petróleo. El reclamo proveniente de México, Cuba, Nicaragua y Rusia, no se hizo esperar, aunque se pronunció en medio de los océanos y nadie lo escuchó.

Con ese apoyo, Maduro gritaba: ¡Vengan por mí, cobardes … aquí los espero!

Los retó, los esperó y se lo llevaron después de fulminar a su guardia pretoriana integrada por “agentes de seguridad” de Cuba.

Irán decidió cerrar el Estrecho de Ormuz como represalia a los ataques de Israel apoyados por fuerzas armadas de Estados Unidos, con lo que quebró el derecho internacional y la Marina de Estados Unidos hizo lo propio al ordenar a embarcaciones que pretendían ir o salir de los puertos iraníes.

Washington decidió aplicar sanciones a todos los países que proveyeran de hidrocarburos a Cuba y solamente Rusia osó desoír la amenaza. Hasta México se quebró y, sin embargo, envió dos barcos con cerca de mil 500 toneladas de “ayuda humanitaria”. Del petróleo, cerró la llave.

¿Qué hizo la ONU para hacer valer el derecho internacional en todos los casos?

¡Que lo responda la ciencia!

LA ENCRUCIJADA

DE SHEINBAUM

Envalentonada por haberse enterado que dos agentes de la CIA participaron en un operativo para destruir el mayor laboratorio en donde se producían drogas sintéticas y fentanilo y en el que no hubo fuerzas federales que, si bien han desmantelado laboratorios, han sido pequeños y por sus acciones violentaron la “soberanía nacional” y por tanto encuentra respaldo en sus legisladores para llevar a juicio político a la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos.

Quizá la respuesta a la postura híper nacionalista de la presidenta mexicana, la repuesta de Estados Unidos es la acusación contra Rocha Moya y 9 funcionaros y exfuncionarios del gobierno estatal.

La “exigencia” de presentar pruebas, una materia que aprendió de su maestro para evadir responsabilidades y proteger a los malandros que forman el círculo presidencial, bajo el argumento de ampararse en el derecho internacional, solamente exhibe la presunta connivencia entre el gobierno federal y aquellos políticos del movimiento que detenta el poder.

Salir en defensa de Rocha Moya, como lo hiciera Andrés Manuel López cuando ocurrió la extracción de Ismael Zambada, El Mayo, por una celada preparada por Joaquín Guzmán López, el menor de los chapitos, compromete al gobierno de México y al país en sí mismo.

Claudia Sheinbaum declaró que el día en que se dieron a conocer las acusaciones -29 de abril- habló con el gobernador. No reveló cuáles fueron las preguntas y las respuestas.

Las que hayan sido, por supuesto que llevarán el “no es cierto, no soy culpable, no tengo nada qué ver, soy inocente”, fueron tomadas como declaraciones de un blanco pichón. Y comenzó la descalificación de las acusaciones que, desde la óptica presidencia, son ataque político.

El fin de semana, por “coincidencia”, acción que en política no existe, la presidenta viajó a Palenque. Su oficina de prensa había informado que era una gira programa porque inauguraría Parque Ecoturístico “La Ceiba” y anunciaría la creación de una nueva beca para estudiantes de licenciatura.

El viernes los periodistas la entrevistaron y le formularon, obligadamente, la preguntara de si se reuniría con su mentor. La respuesta fue enérgica: “No, claro que no”.

Enseguida dijo estaba ahí para supervisar la conexión del Tren Maya con el Transístmico.

Es de sabios cambiar de opinión… sobre las giras.

Para la presidenta y su grupo, escaso cuando se observa cómo otros, el mayoritario, loa a su mentor, mantiene una postura “apegada a derecho”, que en México no se aplica, y se aleja intencionalmente de la realidad. La presidenta sabe que entregar a Rocha será costosa para su gobierno y no hacerlo la podrá a la orilla del precipicio.

Si no enfría la cabeza y sigue estirando la liga de la relación con Estados Unidos y directamente con Trump, que nadie se llame a sorprendido si Rocha Moya es extraído para presentarlo ante el tribual y tampoco se lamenten los funcionarios si el T-MEC toma otro rumbo.

Parece que la presidenta no entiende que el caso del llamado narcogobernador no es un asunto solamente personal -protegerlo para ¿qué no cante?- sino de interés para el país.

La obligación que adquirió al protestar es gobernar para todos, para que el país avance y no para cuidar la libertad de sus amigos.

CHOQUE DE METEOROS

La licencia solicitada por Rocha y concedida por el Congreso del Estado, no cancela la petición de Estados Unidos y, aunque pretende exhibir su inocencia, su integridad plenamente comprobada, los sinaloenses no lo soportan. El costal repleto de mentiras y acciones injustificadas que cobraron dos mil vidas y una cantidad similar de desaparecidos por la guerra entre chapitos y mayitos, se romperá en su peor momento y se sumará a las pruebas “sólidas” que exige la presidenta.

E-mail: jesusmichelnarvaez266@gmail.comjesusmichelmp@hotmail.com y en Facebook como Jesus Michel

X mantiene canceladas muestras cuentas sin habernos explicado qué reglas rompimos cuando nos informó que la decisión obedeció a la petición de un usuario, del cual nunca conocimos el nombre y la queja.