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POR: Alberto Vieyra Gómez.

Aproximadamente unos 10 millones de mexicanos con alguna discapacidad hay en la república mexicana. Y por desgracia, las políticas públicas brillan por su ausencia, como no sea por cuestiones electoreras.
De acuerdo con datos del Inegi, el 8% de los mexicanos tienen alguna discapacidad y en muy pocos casos gozan de la protección social del Estado mexicano. Ante esa desastrosa realidad, Víctor González Torres “Dr. Simi”, presidente fundador del Grupo Por un País Mejor y Víctor González Herrera, presidente ejecutivo de ese grupo, dieron la semana pasada un paso trascendental con la integración de la Asociación Nacional para Ayudar a las Personas con Discapacidad (AyuPADI), que en principio de cuentas empujará en el Congreso de la Unión dos iniciativas de ley que serán fundamentales para que los discapacitados en México tengan visibilidad, voz y certeza jurídica.
Con estas dos iniciativas se busca generar conciencia sobre la urgente necesidad de garantizar igualdad de oportunidades para las personas con discapacidad.
La primera es una ley para que las empresas puedan deducir fiscalmente el doble del sueldo pagado a personas con discapacidad. Y, además, que las personas con discapacidad no paguen Seguro Social ni Infonavit.
Para justificar su condición, estas personas deben tener un certificado oficial emitido por el Seguro Social, el Issste, o la Secretaría de Salud. Entre los beneficios está el de que tendrían un ingreso económico que les permitiría vivir dignamente, y su manutención sería un problema menos, sí, una carga menos para el Estado.
La segunda ley es para apoyar a las instituciones de beneficencia, a fin de que los que tienen recursos ayuden a los que menos tienen. Actualmente, sólo se permite donar el 7 % de la utilidad de las empresas, y a las personas físicas, aún menos.
Por ello, se busca que este porcentaje aumente, por lo menos, a 25 %, para que las empresas o personas físicas puedan ayudar a fundaciones e instituciones que trabajan con personas con discapacidad, además de a los alcohólicos, enfermos de cáncer, o de sida, niños de calle, etcétera, siempre y cuando sean donatarios autorizados.
Para que no exista ningún abuso, será obligación de la Secretaría de Hacienda, por medio del Servicio de Administración Tributaria (SAT), deberá verificar que estos donativos se manejen con esmerado escrúpulo.
El nacimiento de AyuPADI ocurrió en el marco de una concurrida peregrinación de personas con discapacidad y celebridades en la Basílica de Guadalupe el pasado sábado 23 de agosto y contando con la asistencia del auténtico Víctor Gonzáles Dr. Simi, orgullosamente discapacitado.
La naciente asociación AyuPADI tiene por delante un reto formidable que solamente el Dr. Simi podrá llevar a cabo con amor, paz y la ternura que le caracteriza. Con tales virtudes, el ahora candidato a Premio Nobel de la Paz deberá instituir en la sociedad mexicana toda una cultura en la que cualquier mexicano que tenga o no tenga a un familiar discapacitado, concientice que las personas con capacidades diferentes a las nuestras merecen el reconocimiento y la ternura de la sociedad, y que los gobiernos federal, estatales y municipales lleven a cabo políticas que tomen en cuenta a los discapacitados y que pongan fin a las llamadas trampas de la muerte que abundan en las calles.
No hay la menor duda, de que el Dr. Simi y Víctor Gonzáles Herrera con esa enorme base social con que cuentan podrán lograr que la naciente fundación se convierta en la gran institución que los discapacitados en México estaban esperando.