El presidente de México, Enrique Peña Nieto, rechazó «categóricamente» que el gobierno espíe a periodistas, activistas y comunicadores, y señaló que él también se ha sentido espiado.
“Somos una sociedad que las más de las veces nos sentimos espiados. Yo mismo como presidente, a veces recibo mensajes cuya fuente desconozco pero procuro, en todo caso, ser cuidadoso con lo que hablo telefónicamente”, declaró este jueves el mandatario en el marco de la inauguración de un nuevo parque industrial en Lagos de Moreno.
“No faltará que alguna vez exhiban una conversación mía. Ya ha ocurrido. Pero nada más falso, y nada más fácil, que señalar a un gobierno que se dedica a esta actividad”, agregó el mandatario.
A finales de 2013, las filtraciones del ex-agente Edward Snowden revelaron que en un año antes el entonces candidato priista a la presidencia, Enrique Peña Nieto y nueve de sus colaboradores fueron espiados por la Agencia de Seguridad Nacional (NSA, por sus siglas en inglés).
Esta semana, el periódico The New York Times implicó al gobierno mexicano o a un grupo corrupto interno de la administración federal en un supuesto caso de espionaje contra activistas y periodistas mexicanos. Para ello se usa un programa que en teoría solo debe emplearse contra bandas criminales o terroristas.
El reporte indicaba que con el programa Pegasus, un spyware usado el gobierno y un grupo corrupto al interior de la administración federal, se intervenían las conversaciones de los periodistas y más tarde se supo que Pegasus fue creado por la firma NSO Group para espiar exclusivamente a bandas criminales y terroristas.
“El uso de inteligencia que tiene el gobierno es para mantener condiciones de seguridad para la sociedad mexicana. Espero que la PGR pueda deslindar responsabilidades y, al amparo de la ley, (esta) pueda aplicarse contra aquellos que han levantado esos falsos señalamientos contra el gobierno”, añadió el mandatario mexicano en el evento.
Tanto la oficina de prensa de Los Pinos como la Secretaría de Gobernación habían negado anteriormente que el gobierno espiara a ciudadanos y periodistas. Las instancias gubernamentales habían invitado a los supuestos afectados a que interpusieran denuncias ante las autoridades competentes.
Según el New York Times, entre los intentos de espionaje figuran periodistas como Carmen Aristegui y Carlos Loret de Mola, así como activistas como Juan E. Pardinas, del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO).















